martes, 30 de agosto de 2011

1º Camil

Epílogo

Cada vez que volteaba atrás encontraba a mi pasado mirándome con ojos acusadores. No podía cerrar los ojos. Todos los momentos de soledad aparecían apenas desaparecía la luz. Toda la oscuridad se fundía en mí y el fuego abrasador de mis errores me consumía viva. Y... dios si que quemaban.
No paraba de repetirme porque me sucedía a mí. ¿Que había hecho para merecer todo esto?.. Porque desde que tengo razón, lo único que hacia era hacer todo lo mejor para no inmiscuir a los demás. Y, por ello, me metí en mi mundo. Me olvide de los que estaban a mi alrededor y herí a los que realmente me apreciaban.
Al final, nada mas sobrevivió mi conciencia y mis recuerdos... los cuales eran los únicos que yo quería que se quemaran.
Pero no, estos perduraron y gracias a ellos me convertí en lo que soy. Por su culpa y la de los que me lastimaron, me convertí en esto.
Ahora ya no me preocupo por nadie, por nada... solo por mi misma y por mi bienestar.

Esta es la historia de cómo mi bondad murió y con ella toda la inocencia que me quedaba.