Miren, por allí camina,
la chica que no tiene vida.
La que mueve los pies y cabeza,
y nunca dice lo que piensa.
La de actos puros,
pensamientos seguros.
La que todos admiran.
La niña querida.
La chica perfecta, alto mira,
con notas excelentes,
las cuales todos aspiran.
La chica perfecta nunca imagina.
No sueña, no ríe, no tiene amigas.
La chica perfecta es la hija ideal,
nadie se preocupa por ella,
y ella si por los demás.
La chica perfecta solo sonríe,
una buena mascara siempre consigue.
La chica perfecta deja de existir.
Su perfección la arruina
por no sabes vivir.
Y, de pronto, la otra aparece.
La chica perfecta invisible se convierte.
Todo gira a su alrededor,
por ser la joven peor.
Que ironía, se podría decir,
que la chica perfecta fue desplazada al fin.
Todo ocurre por ese otro ser,
una chica imperfecta nunca deja ceder.
Testaruda, arrogante,
siempre piensa en sí,
haciendo que todos los de su alrededor
lloren por su porvenir.
Estúpida niña perfecta,
a un segundo lugar pasaste.
¿Quién lo diría?
La niña imperfecta logró reemplazarte.